jueves, 21 de enero de 2010

TERREMOTO EN HAITÍ


Cuando el Universo quiere que la humanidad centre su atención de manera global en una zona, siempre crea circunstancias masivas que obligan a ello. Haití no ha sido la excepción.

El mundo entero mantiene su atención ahí y así permanecerá por un tiempo obligándonos a reflexionar y volver la mirada a las zonas que hace falta atender de manera masiva e individual.


A través del sufrimiento y el dolor se nos está obligando a crear cambios necesarios que no han podido hacerse a través de otras formas.

Haití se desploma y con ello se desploma una existencia de esclavitud, pobreza, dolor, miedo, carencia y un sistema caduco. Energéticamente se libera. Físicamente quedan las acciones a tomar.


La realidad de Haití no está aislada a las demás zonas del mundo. No estamos alejados ni exentos de una catástrofe similar. En términos espirituales, Haití, nos refleja mucho de nuestra sombra también. Haití ha sido siempre la representación de la pobreza, la carencia, el miedo más básico de sobrevivencia, entre otras cosas.


Un terremoto de magnitud 7,3 equivale a laenergía liberada por una explosión igual a 400 mil toneladas de TNT.Descripciones trágicas eran transmitidas.


Los heridos en las callesreclamaban a gritos auxilios médicos, rodeados de ruinas con familiassepultadas. Nadie, sin embargo, había podido transmitir imagen algunadurante muchas horas.La noticia nos tomó a todos por sorpresa.


Muchos escuchábamos confrecuencia informaciones sobre huracanes y grandes inundaciones enHaití, pero ignorábamos que el vecino país corría riesgo de un granterremoto. Salió a relucir esta vez que hace 200 años se había producido un gran sismo en esa ciudad, que seguramente tendría unos pocos miles de habitantes.






Ley sobre las descargas de internet

El Gobierno quiso dar un paso más en el difícil tema de las descargas que vulneran derechos de autor en internet.
Es un hecho cultural y la herencia de una industria que ha querido perpetuar un modelo de negocio de periodos predigitales. Encima, el empleo de tecnologías para controlar las copias privadas ha generado rechazo. Los sistemas anticopia embebidos en discos y DVD están fracasando porque son vulnerables a los hackers e incomodan al comprador, que ve incomprensiblemente restringida la copia legítima.
En el mundo de la música, el precio y el tener que comprar una docena de temas en álbumes cuando sólo te interesan tres son las críticas principales de los consumidores.
Los volúmenes de piezas descargadas gratuitamente desde Internet (132 millones de películas en un año y sólo en España) hacen pensar que son cifras muy superiores a las del consumo real. Con todo, un fenómeno de esta magnitud obliga a la industria a repensarse.
En música, por ejemplo, se han multiplicado los conciertos en directo.
Las modalidades de licencias para explotar obras con derechos deberán establecer nuevas fórmulas.